¿Cuándo hacer una travesía de 30 metros con un niño colgando de tu espalda se ha vuelto menos importante que un salto de 18 pies entre dos cobertizos con un aterrizaje de arenero?
No me importan tus largas y ruidosas zancadas, aquel hombre de 43 años tiene el doble de tu edad, es el doble de fuerte… y acaba de caer de una altura de 2 metros y sin hacer ningún sonido.
Las cosas que deberían ser importantes en el Parkour, ya no importan, y las cosas que son
ampliamente consideradas impresionantes no lo son, luego de que escarbar la superficie. Nuestro sistema de valores está siendo corrompido.
¿Qué pensaría si encontrara esto ahora como una persona de 17 años, a finales de 2012? Imagino que pensaría que se ve divertido y probablemente me encontraría a mi mismo siendo atraído a ser parte de ello, pero vería algo muy diferente a lo que vi 9 años atrás y sé que no me atraería tanto como me atrajo en ese entonces.
Si terminas este artículo y crees en los valores que yo creo que deben ser encontrados en el parkour, entonces estarás de acuerdo que si no hacemos el esfuerzo suficiente por compartirlos, éstos se perderán. Los que recién comienzan sólo verán grandes saltos y no lo verán como una práctica accesible y extremamente versátil para cualquiera con un deseo de desafío, de probarse y mejorarse a sí mismos.
Lo que veía en el Parkour en el 2003, a los 17 años:
- Una pequeña élite con una calidad de movimiento y de atención al detalle en cada acción, que sólo pueden lograrse a través de miles de horas de práctica deliberada y de entrenamiento.
- Un inquebrantable espíritu guerrero en el entrenamiento y en el enfoque hacia cada desafío al que se enfrentaban, tanto físico como técnico y mental.
- Una comunidad próspera y positiva inspirada en aquellos que estuvieron antes que ellos.
- Un sistema de entrenamiento y una comunidad que valoraba todos los aspectos del parkour por igual, y una consciencia colectiva interesada en la práctica del parkour de por vida, no por unos pocos meses.
Lo que veo ahora en el 2012, a los 26 años:
- Un aumento masivo del número de personas entrenando alrededor del mundo.
- Grandes saltos
- Malos aterrizajes
- Unos pocos valiosos que se aferran a los viejos caminos y dudan de sus motivos para hacerlo… y últimamente, un cambio en lo que es valorado en el parkour.
Son estos, los pocos que son valiosos; y el cambio en lo que es valorado en el parkour, lo que más me preocupa.
Soy responsable por dejar que este cambio sucediera, tanto como los demás de mi generación. Todos nos quedamos al margen y dejamos que el parkour evolucionara, cambiara y creciera en el internet, sin pararnos y decir: “Esperen un minuto, eso está bien… pero ¿qué hay de las otras partes del parkour de las que me enamoré? ¿Dónde están?”
Intento entrenar con estos valores de los que estoy hablando en mi mente cuando entreno con otros y conozco a un montón de hombres y mujeres experimentados haciendo lo mismo, pero no es realmente suficiente para mantener esos valores que algunos de nosotros tanto apreciamos en algunas clases en ciertas partes a lo largo del mundo. Hay una necesidad de mostrar esto a gran escala si queremos mantenerlos vivos, y más importante aún, necesitamos hacer una declaración lo suficientemente grande como para encontrarla en aquellos que se acerquen al parkour por primera vez, buscando más que grandes saltos.
En los pasados años, en lugar de mantenernos con fuerza y creer en lo que valorábamos y apreciábamos en el parkour cuando lo encontramos por primera vez, día a día, video a video, nuestro sistema de valores está siendo corrompido e incluso aquellos pocos que aún creen en el parkour pueden terminar sintiendo que están quedando atrás en su entrenamiento, y que no son tan buenos como los nuevos chicos porque ellos pueden hacer aquel salto que ellos no creen que puedan hacer o incluso, que no quieren hacer.
Pero si te acuerdas de que es lo que valorabas en primer lugar, entonces no te importará no ser capaz de saltar tan lejos como el “nuevo chico”. ¿Recuerdas lo que una vez creías? ¿Qué cualquier salto, grande o pequeño, no es nada sin un buen aterrizaje? ¿Cuándo mejorar tu escalada, tus lagartijas en verticales, tu máximo número de sentadillas, tus cuadrúpedos y tu record de dominadas, se convirtieron en algo menos satisfactorio que mejorar tu salto de longitud?
He visto grupos de personas entrenando juntas y burlándose del chico que está detrás esforzándose con una chaqueta de pesas para hacer sus lagartijas más fuertes. ¿Cuándo esto se convirtió en una parte inferior en el Parkour?
Los desafíos físicos no son nada nuevo en el mundo del parkour. Durante el tiempo que ha existido el parkour, los desafíos físicos han sido parte de él. De hecho, como algunos de ustedes saben, mucho antes de los saltos se volvieran el centro de atención, los desafíos físicos eran el parkour.
Ya no es tan así. Los desafíos físicos (y cualquier entrenamiento físico) son las especies en peligro en el parkour.
Con un cambio en el énfasis en los pasados años, el Parkour no es más el campo perfecto de prueba para descubrir de lo que una persona está hecha física, técnica, mental y emocionalmente.
No es más sobre ver si puedes correr a otro pueblo y volver como una aventura antes del atardecer, no es más sobre ver si puedes empujar el viejo auto por la colina con los amigos con los que has reído y llorado todo el día… no es más sobre ver el valor en ser capaces de saltar en un árbol mojado en caso de que hayas tenido que rescatar a uno de tus amigos atrapado en uno.
Ahora es visto como una plataforma para los talentosos, una oportunidad para las personas de mostrarle al mundo cómo pueden saltar más lejos que nadie, y cómo volaron a través del mundo haciendo el mismo salto que otros chicos han hecho en el video que él hizo el año pasado, pero espera, ahora tú puedes sacarlo de side-flip.
Veo competencias donde “los mejores atletas de parkour del mundo” y los “campeones mundiales” se las arreglan en 37 segundos en correr intentando hacer algo más impresionante que el chico que fue antes que él, antes que se agote el tiempo, o antes de que se le agote la energía. ¿37 segundos de una actuación mediocre? He conocido y entrenado con hombres y mujeres que podrían durar 37 minutos a ese nivel de intensidad.
¿Quién dejó a esta basura colarse sin oposición? ¿Cuándo se ha convertido en el foco? ¿Cuándo saltar más lejos que otro se ha vuelto tan valorable en el Parkour? ¿Cuándo ir a un sport intentando replicar el mismo movimiento que hizo otro se convirtió en la meta? Odio decirlo pero nosotros dejamos que esta porquería se colara. El día en que empezamos a dudar y a preguntarnos si un gran salto podría ser importante.
Aquí está Jesse Owens saltando 26 pies en 1936, en Berlín, Alemania.
Ese es un gran salto incluso para los estándares de hoy en día y la avanzada metodología de entrenamiento… y ese salto es largo, más largo del que cualquier practicante de parkour ha saltado jamás entre dos muros. ¿Entonces por qué la comunidad del parkour está tan impresionada por alguien que salta 18 pies entre dos cobertizos y hace una recepción como si al otro lado hubiese una fosa de arena como en la que aterrizó Jesse? ¿Es porque han sido lo suficientemente valientes para hacerlo con una caída en el medio? En muchos casos su miedo de caer es sólo derrotado por ser inmortalizados en Youtube en frente de miles de personas en sus pijamas. ¿Esa es tu idea de valentía? Si es esta, por favor cierra esta página porque no hay nada aquí para ti.
Pero tener una razón personal y que valga la pena para hacer un salto con el riesgo inherente de probarte algo a ti mismo y de superar tu propia aprensión y dudas, y actuar aún cuando todo dentro de ti quiere que te apagues y te vuelvas a casa, sólo para mejorarte a ti mismo, eso muestra coraje y determinación… y este es uno de los muchos valores sobre los que fue construido el parkour. Los mismos valores que desaparecieron frente a nuestros ojos. Correr y esforzarse tan duro como puedas, esperando llegar al otro lado de internet o hacerlo porque tu amigo lo hizo, sólo muestra imprudencia y promete una corta vida para el parkour.
Me gustaría pensar que la mayoría de las personas que leen esto estarán de acuerdo en que el parkour simplemente no es parkour sin algunos de estos valores. Valores como el coraje, la determinación, la resistencia, la fuerza, la disciplina, la dedicación y la longevidad. Valores como la humildad, el altruismo. La integridad.
Hay muchas maneras en las que podemos ayudar para cambiar positivamente el futuro de la disciplina: rehusarnos a permitir que valores como estos se pierdan es un buen comienzo, y un lugar sencillo desde donde empezar.
Podemos inspirar a la siguiente generación de practicantes y permitirles ver que el Parkour es más que grandes saltos y no permitir que nuestras opiniones permanezcan latentes.
Comenten en los videos, suban los suyos, escriban artículos, enseñen, hablen, viajen y entrenen en el modo que crean que el parkour debería ser entrenado y permitan que las personas vean ese lado a donde quiera que vayas. Represéntalo. Selo.
Estos valores no se tienen que manifestar a sí mismos como los desafíos que he mencionado antes, pero en última instancia el único camino en el que podemos crecer significativamente es enfrentarnos a las dificultades y adaptarnos, y superarlas. Esto puede darse en la forma de superar un salto, haciendo algo que te asusta porque crees que vale la pena el riesgo superar tu miedo y probar tu habilidad.
Tal vez sea algo técnico, tal vez sea repetir un salto con carrera a una baranda fina e intentar recepcionar perfectamente 3 veces seguidas. 10 veces seguidas. 50.
O tal vez sea un reto físico al fin y al cabo. Tal vez elijas uno de tus ejercicios favoritos y te pondrás a prueba y verás hasta que límite puedes llevarlo. Ver cuántas repeticiones puedes hacer en 10 minutos o cuánto peso puedes levantar después de 6 meses de entrenamiento dedicado.
En verdad no importa cuál es el desafío, lo que importa es que enfrentes tus desafíos regularmente si realmente quieres probarte a ti mismo y ver de qué estas hecho. Esta confrontación y deseo de superación es el corazón de la bestia que es el Parkour y este corazón está latiendo cada vez más lentamente con cada año que pasa en la comunidad. Pero es esta exposición regular a los retos como estos lo que construye e inculca estos valores en las personas.
Lo que la gente parece no darse cuenta es de que el chico de 19 años que puede saltar 18 pies entre esos dos muros después de un año de entrenamiento tiene mayor probabilidad de no estar allí en unos pocos años. Muy pocas personas duran más que un par de años en este juego, tanto por una lesión como por una pérdida de interés e incontables obstáculos más. Así, a pesar de que lo que esté haciendo es interesante, y lo es… Lo que estás tú estás entrenando es “Ser y Durar”, para los siguientes 10 años, 20 años… Y más, aún siendo fuerte, aún progresando, aún entrenando y disfrutando del Parkour… Esto es mucho más impresionante para mí. Estos son los valores y objetivos que me impresionaron de aquella pequeña élite que mencioné antes y estas son las cosas que no veré perderse a lo largo de los años.
No te disculpes por los valores en los que crees y aun más importante, no permitas que el Parkour los pierda si realmente crees en ellos. El Parkour evolucionará y se convertirá en lo que se convierta a los ojos del público, pero mantente firme en aquello que consideras importante, porque no estás solo.
No lo dejes morir o la siguiente generación puede que nunca vea o experimente lo que tú viste e hiciste cuando encontraste el Parkour. Permite que los retos y la longevidad moldeen tu entrenamiento, tus metas y tus motivaciones. Proponte tus propios retos personales, aunque algunos sean imposibles, porque hasta de éstos aprenderás mucho. Recuerda que un reto no es un reto si sabes que puedes hacerlo. Empújate a evolucionar, invita la duda y la incredulidad como viejos enemigos y hazlos tus amigos. Encárate a menudo a obstáculos aparentemente insuperables… Y crecerás llegando a ser una persona más fuerte.
Si quieres repetir un pequeño salto desde un ángulo determinado a una pared cubierta de musgo todo el día hasta que puedas hacerlo con los ojos cerrados… Bueno amigo mío, no estás solo. Quiero repetir ese salto contigo. Pero hagámoslo 50 veces, solo para estar seguros. Y una vez más, por todos aquellos que no pueden unirse a nosotros. Eso nos hará más bien a los dos que ese salto desde un tejado mientras sostienes una cámara.
Somos la minoría ahora, pero juntos seguimos siendo un porcentaje influyente de aquellos que dicen practicar Parkour. Aun podemos hacer que nuestro mensaje sea oído por aquellos que llegan ahora al Parkour y que llegarán durante los próximos años.
Esto es una llamada a las armas para aquellos que considero que aún son la vanguardia del Parkour. Ahora es el momento. Marca la diferencia enseñando y compartiendo el otro lado del Parkour que tú conoces y amas. Los lados que se ven olvidados a medida que la disciplina crece.
By Chris Rowat “Blane”
Traducido por Parkour Uruguay
Fuente del artículo original en inglés: http://blane-parkour.blogspot.co.uk/2012/11/a-call-to-arms.html





















